LO BIOLÓGICO EN EL DESARROLLO INTEGRAL DE LOS PUEBLOS LATINOAMERICANOS.

El ser humano, como realidad natural e histórica, nos remite en consecuencia a su dimensión biológica. Esto tiene una capital importancia cuando reconocemos el claro vínculo entre la generación de riqueza, en cualquiera de sus manifestaciones, y la capacidad de generarla. Si tenemos un humano privado de los apropiados insumos materiales y espirituales para la adecuada expresión de sus potenciales genéticos, como resultado solo veremos la expresión infeliz de lo que pudo haber sido, quizás, la manifestación mejor acabada en arte, ciencia, tecnología, deporte, etc. Ciertamente existen excepciones a esta regla, pero esto no contradice el impacto de violar las leyes biológicas que rigen al ser humano, determinándolo de manera artificial al subdesarrollo. Esta es una de las variables más graves que impiden el avance de nuestros pueblos latinoamericanos, y las cuales es preciso modificar para alcanzar, desde nuestra constitución biológica, una expresión humana integral. Solo así, y de manera conjunta, podremos asistir al escenario mundial en cualquier área del hacer humano sin salir trasquilados… pero más importante que esto es devolver el mínimum vital a todo un conglomerado humano que vive casi sin esperanzas en medio de una pobreza casi total, como un proyecto de exterminio programado y centrado en sectores de población clasificados de manera aviesa como los últimos de la cadena evolutiva. De resolver este impasse depende el poder integrarnos de manera justa a la sociedad de los humanos libres.