I
Vuela presurosa el ave, rompiendo el silencio de la noche // el sueño aún no acude, quizás porque la vida aún reclama mi presencia // suenan los metales de la guerra… canta la gloria, caminando en medio de las sombras // Y en el campo de batalla, me pierdo en medio de esta noche… mientras el alma estalla jubilosa, mirando de frente a la muerte, quizás desafiándola // ¡pero qué bella es cuando viene en el momento justo! // tal vez porque en ella vemos el camino hacia esa cumbre // donde quizás nos espera, seguro, el sueño, el reposo y la paz //
II
Esa dulce y casta mirada cruza el horizonte // que llegará hasta Dios, porque Él es el origen y destino de lo santo // y en el misterio donde vuela esa luz… la vida humana // se ilumina el sendero que conduce a un reino tan bello y luminoso // es tu corazón palpitando en el angustioso tiempo // donde, como hoja arrastrada por el viento, la ilusión… // Vuela presurosa el ave, rompiendo el silencio de la noche // atravesando el huracán, para rescatar la inocencia // que un día me robó el ansia infinita // al querer alcanzar la eternidad.